La primera visita al dentista

¿Cuándo debería ir tu hijo por primera vez al dentista?

Si eres padre primerizo te abordarán un millón de dudas y entre una de ellas te preguntarás ¿cuándo empiezo a llevar a mis hijos al dentista?

En nuestra clínica recomendamos que la visitas al dentista las tomes como algo natural y que deben hacerse al menos una vez al año. Los expertos en odontopediatría tratamos de enseñar a los más pequeños que es una revisión, mediante técnicas y escenificaciones divertidas (el sillón que sube y baja, materiales que pueden tocar y jugar, luces…). Ayudar a que se familiaricen con el entorno de la clínica es una forma desenfadada y será muy positivo de cara a sus futuras visitas.

Si los niños ya han estado en contacto con la clínica dental y se han divertido en su primera visita, las posteriores visitas se harán desde una actitud receptiva. Cuando a un niño se le ofrece información sobre lo que va a suceder y lo entiende, crecen en entendimiento y demuestran una fuerza y aguante muy asombroso.

Desde Clínica Dental Ardila recomendamos que la primera visita al dentista para una revisión dental debería ser entre los 3 y los 4 años.

¿Qué circunstancias intervienen en la decisión?

Lo habitual es que los padres lleven a sus hijos al dentista ante algún problema de caries o golpes, o porque el pequeño avisa de alguna molestia en su boca. Estos suelen ser los motivos de visitas infantiles principales. Es difícil encontrar padres que visiten el dentista solo para ver el correcto desarrollo de su dentición, aunque desde Clínica Dental Ardila recomendamos a las familias que se conciencien de la prevención y los posibles tratamientos para evitar problemas en el futuro.

Si la visita es tardía ¿Qué problemas puedes encontrarte? 

El principal problema en los pequeños es que pensamos que si no tienen malos hábitos y tienen una alimentación supuestamente saludable (es interesante consultar y aprender cuánta azúcar se oculta en muchos alimentos sinazucar.org), cepillarse los dientes en edades tempranas no es demasiado necesario, ni un cepillado minucioso, ni siquiera que sean tres veces al día como se recomienda, por lo tanto, se atrasa esa primera visita al dentista, la cual es vital para explicar las pautas y empezar con unos hábitos que pueden durar toda la vida.

Es habitual el no insistir en cepillarse los dientes por no seguir “luchando” con ellos, ¡y los árboles se enderezan desde pequeñitos!

Las consecuencias de todo esto es la mala higiene, la aparición de placa bacteriana, las caries escondidas que avanzan y por falta de una buena revisión, acaban en tratamiento de nervio en molares deciduos (pulpectomía), infecciones que pueden traspasar al germen de dientes permanentes, malposiciones dentarias, gingivitis o sangrado de encías.

¿Cómo podemos motivarlos?

¡Venir al dentista es muy divertido! En Clínica Dental Ardila somos amigos de los más peques y en su visita le daremos muchos trucos y maneras divertidas de cepillarse los dientes y sobre todo le enseñaremos a perder el miedo. Enseñar unos correctos hábitos de su aseo y cuidado personal le creará confianza. Los niños son como esponjas por eso es fundamental no transmitir miedos o inseguridades en su visita. Transmitir tranquilidad es la clave para que todo fluya. 

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